Dudas sobre la naturaleza humana
La naturaleza humana. ¿Qué es? La naturaleza humana, ésa gran desconocida que no podemos definir sin caer en trampas de bueno o malo, de natural o artificial, de natural, de humano: ¿qué son estas quimeras que caen en un aire de banalidad? La naturaleza humana, la explicación a una identidad que desconocemos. ¿Se puede retroceder a esa naturaleza que la sociedad transforma o corrompe? ¿Es en realidad en un principio, lo naturalmente humano su vida salvaje? ¿Existe una parte que persiste a pesar de todo a esta naturaleza? ¿Hablamos de hombres buenos desde un principio? ¿Hay también malos? ¿O todo es un juego de cultura y aculturización de la naturaleza?
¿Qué es lo bueno y lo malo? ¿Qué es natural o innatural? ¿Aceptando nuestra naturaleza aceptamos de por sí un vínculo que nos hace más puros? ¿Es esto, una declaración de algo incorruptible e inmortal? ¿Por qué la naturaleza conserva tan despacio y diversifica al mismo tiempo, para destruir todo tan rápido?
Es, la naturaleza humana. Lo humano y natural; destrucción, engaño, y falsas apariencias de deixis fingida con la deidad. ¿Cómo se es más humano?: ¿en cautiverio y aislado de la naturaleza social, o por el contrario, sumido en las sociedades que nos hacen más humanos?
Tal vez haya una parte que debamos de buscar, y que es inmutable, permanente a los ojos del mundo; ¿existe tal pieza o condición? ¿Llegamos a la aporía de que es esto “la condición” humana?
La naturaleza humana es un conjunto de locos cambios y razonamientos sin salida. Si nos centramos en la historia, la claridad de la condición humana es la misma en la mayor parte de los casos: voluntad de poder. Gobernar. Apoderarse de una extensión de recursos y de territorio que conserve la supervivencia de la comunidad. ¿Pero la naturaleza humana puede venir ya de por sí por las circunstancias en las que se vive? ¿No es esto una contradicción a unas reglas o leyes preceptivas que vengan en nuestro “mundo interior”?
¿Y cómo podemos entender lo que significa realmente naturaleza humana? Qué paradoja más contundente ser el objeto-sujeto de estudio, con la trabazón emocional que ello implica. ¿Será la naturaleza humana emocional? ¿Y si es así?: ¿por qué imitamos todo y copiamos conductas de unos y de otros al nacer y desarrollar la personalidad que nos caracterizará en un futuro? ¿Puedo dejar de ser yo mismo y de mi misma naturaleza, si eligiera vivir en otro lugar distinto y con estas condiciones por otras? Naturalmente, llegué a la conclusión de que sí: uno es el reflejo de su circunstancia, entorno, y modo de relacionarse con otros seres humanos; pero siempre, se parte del problema de sí mismo, de estudiarse así, a sí mismo; partiendo de la circunstancia de su problema como ser que es, y que será, sujeto a un objeto. ¿No rompe todo esto con una naturaleza que es invariable? ¿Qué clase de “fijismo” inconsistente es éste, que nos dice que hay algo que es y que siempre es?
¿Se podría demostrar que una naturaleza imperturbable por la verdad existe? ¿O por la falsedad de alguna de sus carismáticas mentiras? Yo, pienso que sí.
Si yo me empecino en decir que para la naturaleza humana hay algo que no cambia, por supuesto, es cómo si yo dijera, que hay algo fijo, de lo que todo parte: con el asqueroso antropomorfismo que “eso” supone.
Primero: Si yo afirmo que el conjunto de todos los seres humanos tiene algo que es fijo, sería lo mismo que decir:
Todos los seres humanos tienen una parte de naturaleza humana
Toda la naturaleza humana tiene una esencia que no cambia
Por tanto, todos los seres humanos tienen una esencia que no cambia.
¿No es suficiente esto para darnos cuenta de que estamos ante una idea que no cambia porque el razonamiento de antemano es “fijo”?
Ahora bien, se podría desmontar de este otro modo:
Algunos seres humanos no tienen esencia humana
Algunos asesinos no son seres humanos
Por tanto, no tienen esencia humana algunos asesinos.
¿No hemos dicho que todos cumplen con esta esencia? Creo que atribuimos a un todo cualidades erróneas, que pueden desmontarse fácilmente desde la escisión ambigua de alguna de sus partes. Lo podríamos rebatir con una analogía lógica: si todos los seres humanos tienen una esencia humana que nunca cambia, esa esencia que no cambia nunca tendrá que tener sus partes humanas; o la esencia en sí, es un todo de la humanidad de la que venimos hablando: ¿pero cómo atribuir una esencia que no es todo ni parte en sí adherida a la naturaleza humana previamente? ¿Es posible que esta naturaleza humana sea una no-naturaleza humana por no existir nada más que como idea? ¿Cómo existe una naturaleza universal que es cambiante?
Algunos me dirán que, esa parte permanece impasible, sin ejercer ni dominar la situación, algo así como una pasividad latente: lo que me induce a deducir que es algo pasivo, inactivo, que no tiene nada más que el papel de realizar una función, reducida a un solo término. Yo lo defino con el nombre de vitalismo, no de naturaleza humana, que es una condición, como idea.
Todos conocemos la intensión convencional que supone la definición de naturaleza natural, como el alma, espíritu, o chorradas de esas que son arteras para seres fáciles de convencer; ¿se puede demostrar? No. Pues eso es lo mismo que decir que no se ha visto una idea, lo que me induce a una cierta zozobra: pero existen, puedo escribirlas. El alma, es el mito de un mundo interior, que no deja de estar sometido a ciertas fuerzas del exterior, que la dominan. Así que, podríamos decir que el alma es la parte racional del ser humano, dotada de emociones, pero no de una poderosa transcendencia material. Eso, es una soez mentira.
Podríamos demostrarlo también mediante una ligera oposición de deducciones; ejemplo:
Todos los seres humanos tienen alma
Ningún ser humano tiene alma
¿Pueden ser ambas verdaderas? No. Son contrarias, adivine cuál de ellas son falsas, ya que pueden ser ambas. Que de hecho lo son. Por otro lado, queda abierta la puerta por el resquicio de subcontrarias, de mayor rigor inquietante:
Todos los seres humanos tienen alma
Todos los seres humanos no tienen alma
O:
Algunos seres humanos tienen alma
Algunos seres humanos no tienen alma
¿Pueden ser ambas verdaderas? Sí. Escoja el lector la que más le guste.
¿Y qué pasa si la subalterno? Vamos allá, a ver qué ocurre:
Ningún ser humano no tiene esencia contraria a la naturaleza humana
Algunos seres humanos tienen esencia contraria a la naturaleza humana: ¿qué pasa aquí con la naturaleza humana?
¿Y si digo lo natural? ¿Acaso se sabe lo qué es lo natural? ¿Lo antinatural, lo contrario, lo que es humano? ¿Qué definición tiene todo esto?
Y si trastoco la subalternación: Algunos seres humanos no tienen esencia contraria a la naturaleza humana, es lo mismo que, ¿algunos seres humanos no tienen no esencia contraria a la naturaleza humana?
¿Qué es la no esencia que sea contraria, y la no esencia que no sea contraria a lo no tenido? ¿Cómo se tiene algo que no es y que no es tenido?
Llegados a este punto me río. Más de uno creerá que estoy loco o de que si estoy bien. Cosas que, ambas alabo y me gratifica, pero es puro interés de saber, no “espiritual”.
Todo este enzarzamiento banal con lo de naturaleza humana no es más que algo creado, construido para identificarnos con lo que creemos tener, ¡pero señores/as no tenemos nada más que lo que entendemos mediante símbolos y objetos dotados de significado! ¿Pueden decirme cómo conocen algo sin saber que existe o poder razonarlo? Y no me hablen de más allá de los sentidos: la ciencia construye instrumentos que apalian ese déficit, demostrando que hasta el átomo existe, aunque no se vea; pero eso no significa que haya otro mundo más allá del residuo que podemos demostrar, como son las moléculas físicas y químicas. ¿Qué clase de entelequia o teleología esa ésa de poseer algo universal? ¿Si tenemos todos el mismo espíritu insoluble a la razón, cómo es posible que seamos tan diferentes? ¿No es el espíritu algo atribuible a la experiencia de vivir o de conocer? Lo que deja en segundo plano algo inoperante, como un apéndice inservible. Llamamos alma al vivir, justo todo lo contrario al que no puede vivir plenamente.
Si el alma es inmortal, lo inmortal es alma. No es posible decir que todas las almas, sean parte de ningún no alma: pues aquí incluiría algo que no inmiscuye ni pertenece al alma: y no hay nada que no tenga fuerza ni movimiento ni capacidad de reacción: dotado de fuerza; esto es la realidad del vitalismo; la fuerza de poder reproducirse: pues entraríamos en la paradoja de que si todo lo que “es”, “es”, porque tiene alma: ¿puede una piedra tener alma?
Si acaso, herirla, o retraerse en la intelección de las formas. ¿Y si el alma es inteligente?: ¿por qué se vive aun cuando existe un serio trastorno mutable como ciertos síndromes?
Y si todo es Dios: ¿qué clases de seres son los que se quedan en un limbo existencial, no-Dioses en potencia? ¿Y los que no son plenos de facultades mentales, físicas, o ambas?: son ¿no-Dioses? ¿O un Dios con defectos genéticos?
Si todos los hombres son Dioses
Todos los no Dioses no son no-hombres: ¿qué cae aquí? ¿Los animales? Pero hay algo entonces que se escapa al Dios que estaba en todas partes y era omnisciente: lo universal, es falaz, ni produce conocimiento.
Naturaleza humana. Lo humano que vuelve a la naturaleza, y que la traduce a su humanidad: la Alétheia auténtica de las cosas; conocer la verdadera naturaleza de lo oculto: la naturaleza, no es más que lo natural, transcrito a lo humano. La physis que brota al pensar, al quitar la creencia, y al ver lo que no queremos ocultar. La naturaleza humana.
¡Logré publicar!
Hace 1 mes.


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